Ciudades
Ciudades
Sobre árboles como montes ciudades
Como torres sobre el horizonte erguidas
Como espuma sobre los cielos engreídas
Incandescentes falos de locura
Fabricadas luces
artificiales.
Son sus ondas de Neón.
Arrogantes se yerguen queriendo alcanzar los cielos
¡Qué osadas son! Enanas en sus efemérides
Ahítas de placeres y de banalidades sus gentes todas.
Faraones en sus carruajes pasan
Pisoteando la inocencia
Asquean sus miradas lujuriosas
Como dioses se alzan
Torres de babel son sus calles
Edificios como árboles.
La gran ramera, toda ella está contaminada.
Se enseñorea de sus rodillas
Y de su caminar sobre el mundo
Los hombres se la disputan
Su sangre es derramada
Tronos de cabezas brillan
Estatuas de fetiches se levantan como altares
Caen de hinojos ante ella
Iconos de maldad son sus cabezas
Solo torrentes de amarguras sobrevendrán
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Los ayees ya comenzaron
Y las trompetas anunciaran su caída
Más ellos en sus mortajan se entrepiernaron.
Y como higos las estrellas cavarán sobre sus cabezas tumbas
Amarga como el ajenjo es esa palabra.
Hiel para tu hígado, cuando la comas,
se dañara tú estómago.
¡Ciudades como montes erguidas!
Son sus lenguas como serpientes ascendidas.
Pronto caerán aplastadas...
Como ceniza se esparcirán sus huesos
Y los perros no se comerán sus restos.
Los cocodrilos se los repartirán como su trofeo
Amén, amén, amén
©Beatriz Elena Morales Estrada. Reseñada y registrada.

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