EL ESPÍRITU DEL GRANIZO
EL ESPÍRITU
DEL GRANIZO
Esta mañana, mientras dormía se me
acercó el espíritu del granizo, me pidió permiso para cubrir mi cuerpo.
Sentí tan grata su cercanía que le
dije que sí, aunque le pedí que no se demorara y que dejara al descubierto mi
boca para respirar.
El espíritu del granizo me recubrió y
fue tan cálido su abrazo, como una cobija de cielo, de luna.
Desee entonces que la eternidad no se
acabara...
Para así poder hundirme en el centro
del sol
Con el corazón de Dios inundando mi
pecho.
Pero el espíritu del granizo llegado su tiempo
se alejó, se alejó sin dolor, sin muerte.
Cuando ya no lo sentí en mí y me hubo
dejado, grité, grité ¡Granizo ven! porque no quería ya que se separara de mí.
Entonces la inexorable medida
biológica del tiempo, abrió mis ojos.
Pero yo solo quería sentir el
espíritu del granizo cobijando mi cuerpo.
(De un
sueño que tuve)
©Beatriz Elena Morales Estrada. Reseñada y registrada.

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